Alud carmesí, círculos carnosos que se lanzan al suicidio
Tibia marea que adolece el origen
Marea de fuego, despierta furiosa de su sueño de luna
Avalancha sucia del color de un atardecer que penetra sutilmente la garganta
La matriz derrama lágrimas dolorosas perpetuas que besan nubes precarias
Reproduce el sollozo punzante de Venus. Sus gemidos incisivos justifican el dolor
Dolores venusianos. Honor y maldición
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1 comentario:
tortura tras tortura hasta el fin de los días...
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